Vuelvo. Tras mucho tiempo y con pocas justificaciones para esta larga ausencia. Tras las fechas navideñas y durante muchas semanas entregadas a la lectura de novelas de Georgette Heyer que fueron un regalo de cumpleaños, toca regresar a la rutina literaria. Y esta vez con dos recomendaciones: ‘Invisible’ de Paul Auster, de la que ya hablé hace un tiempo y cuya lectura ha sido la confirmación de que el gran narrador vuelve por sus lares, al nivel de sus mejores obras y lo nuevo de Haruki Murakami, ‘El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas’, una historia que en realidad son dos y que lleva al genial escritor japonés a un terreno casi surrealista, a una ciudad misteriosa donde se dan cita lectores de sueños, bestias mágicas, calculadores mentales inadaptados y paisajes oníricos. Una historia compleja, sí, de constantes sorpresas y escenarios poco habituales en la literatura del japonés, pero que también nos hace recordar al mejor Murakami, al que se supera en cada obra y que ahora vuelve por la puerta grande tras publicar un libro de relatos y ‘After dark’. Eso sí, advertencia a navegantes, la literatura japonesa puede no ser apta para todos los gustos, es muy onírica, muy apegada a la naturaleza, a las descripciones, a cierta melancolía que parece rezumar en todos y cada uno de los personajes y escenarios. Pero merece la pena abordarla y cada vez son más los autores que nos llegan a España. Por ejemplo, Tusquets también ha publicado ya varias obras de la japonesa Banana Yoshimoto que no están nada mal. Continuará…




Coincido con tu opinión sobre la literatura japonesa, me he leído After dark y en la mesilla tengo El fin del mundo… Banana me encanta!